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miércoles, 1 de marzo de 2017

Pecados de Cinéfilo: Pulp Fiction

Hace un tiempo inicié una sección en este blog donde hablaba de películas que a pesar de contar con la aprobación general del público y la crítica, no lograban convencerme. Películas que hoy en día son consideradas obras maestras y de las que se escriben, comentan y analizan múltiples veces; son parte del corazón colectivo de distintas comunidades cinéfilas que las pusieron sobre un altar, esto no tiene nada de malo claro está, todos tienen el derecho de formar sus propias opiniones ya sea concuerden o no con la opinión pública, el único capaz de moldear su opinión es uno mismo.

Y con el mismo nivel de importancia que el de tener un criterio propio está el derecho de poder expresarlo, de poco sirve tener una voz propia si no la usas. Es por eso que escribo sobre el tema que me ha traído más roces con otros fanáticos del cine: No me gusta "Pulp Fiction", tras oír esas palabras salir de mi boca un gran número de personas me ven atónitas y unas cuántas con desprecio, no los culpo, también me cuesta procesar cuando escucho opiniones similares de mis películas favoritas. De nuevo, no está mal tener opiniones propias, pero a cambio pido amablemente una explicación agradable y con argumento, aquí está la mía:


sábado, 18 de febrero de 2017

Hablemos de: Enter the Void

Mientras que la historia de película puede funcionar fluidamente, puede que su cinematografía no resalte, hay ocasiones en que un buen guion se filma con una simplicidad estática, plano tras plano tras plano, con movimientos básicos de cámara y expresión puramente actoral. Sin embargo hay cintas que realizando magistral uso de movimientos de cámara, fotografía y montaje, quedan grabadas en nuestras retinas, marcándonos con una imagen o secuencia que nos acompaña el resto de nuestra vida.

En mi caso la película que impregnó en mí el poder de sus imágenes es: "Enter the Void" de Gaspar Noé.

sábado, 31 de diciembre de 2016

Hablemos de: Alejandro González Iñárritu

¿Nunca han sentido como si el cine estuviera demasiado estilizado? Como si cierto conjunto de películas tuviera que tener obligatoriamente ciertos elementos para poder asegurar la ida de espectadores al cine y por consiguiente, el éxito deseado. Es obvio que un género consta justamente de eso, de ciertas características y elementos que se encargan de generar una sensación en común, ya sea la oscuridad y sonido tensionante en las películas de terror o las miradas esperanzadoras enmbellecidas con violín en los dramas.

Sin embargo lo que vengo a recalcar aquí no es la queja hacia dichos elementos, al contrario de ello, busco defender estos componentes puesto que creo que al día de hoy los géneros más que trabajarlos se han visto reducidos a ellos. Sin duda creo que los géneros más afectados por esto son el terror, la comedia y en cierta medida, el drama.

Es este último del que quiero hablarles hoy ya que veo cada vez más personas intolerantes hacia este apartado, la imagen predeterminada que tenemos de una familia rota pasando por problemas ante una pérdida, un extravío, o simplemente la aceptación de la vejez ha hecho que cada vez más personas tilden a esta variedad como "cursis", "aburridos" y muchas veces "predecibles" y no los culpo, pocas son las veces en que no vemos a la familia feliz ante un amanecer o atardecer con una nueva perspectiva de la vida que los ha hecho madurar espiritual y/o emocionalmente. Como dije antes, están muy estilizadas, maquilladas, reducidas hacia este tipo de tramas o personajes, tal es su simplificación que hasta los posters de estas películas son un cliché en sí.

Y es en este punto donde vengo a hablar de uno de mis directores favoritos: Alejandro González Iñárritu. Cada que veo una de sus películas estoy conciente de que veo un drama, y sin embargo lo siento diferente, siento que sus personajes, sus conflictos, sus tramas llegan más a mí que otros filmes del mismo género, logro una identificación mucho más profunda y por lo tanto una mayor empatía, lo que termina transmitiendo el conflicto de los protagonistas a nosotros con mayor intensidad.
Las primeras veces que vi sus películas sabía que había algo distinto, la estética, la sequedad de sus escenas, su crudeza, pero más allá de eso sentía algo más, solo que me constaba trabajo identificar qué. Después de explorar un poco más en su historia, su vida, sus opiniones y reflexiones y volver a ver sus películas una y otra vez me vi ante la respuesta que disipó mis dudas: humanidad. Sus personajes están cargados de una humanidad única que cuesta verla en otras historias, o al menos, que la expresen de la misma manera. Ahora, cuando me refiero a humanidad quiero que no nos confundamos en el término; "humanidad" es muchas veces vista como el lado bondadoso, carismático y caritativo de las personas, pero creo francamente que esa es una simplificación a la extensión total del término; "humanidad" implica todo lo relativo al sentir humano, un sentir que tal como puede hacernos crear cosas hermosas puede llevarnos a perpetuar grandes atrocidades, más allá del sentir compasión y alegría, la humanidad también es sentir ira y odio.

Y tal como mencioné antes, de los pocos que creo pueden captar esa humanidad es Iñárritu, y la forma más directa de hacerlo es a través de sus personajes. Usemos "Amores Perros" como ejemplo en esta ocasión. Para quienes no conocen la película es su primer largometraje estrenado en el año 2000 y retrata las distintas historias de tres protagonistas, estas se van entrelazando hasta llevar a un punto en común, un conflicto que afectará drásticamente los planes que todos tenían. A diferencia de otras cintas del género donde sentimos a los personajes como víctimas de un mundo injusto, donde pierden a su madre o esposa, donde la búsqueda de trabajo como corredor de bolsa se ve dificultada con la crianza de un hijo en los barrios bajos de New York, donde los protagonistas muestran lo mejor de sí para dar el ejemplo a su familia, amigos, compañeros o sociedad; en las historias de "Amores Perros" no es así, los protagonistas pueden ser tanto víctimas como victimarios.
Tomemos en cuenta la primera de las historias y mi favorita, la de Octavio y Susana. ¿Qué pensarían ustedes si supieran de un hombre que ama tanto a una mujer que está dispuesto a aceptar su pasado y todo lo que ello implica, incluyendo la responsabilidad de cuidar a su hijo? muchos lo verían como un acto puro de romance; pero no acaba ahí, el dinero con el que piensa cuidarlos es ganado ilegalmente: participando de peleas callejeras de perros. Preguntando a compañeros míos vi que la reacción cambia rápidamente, Octavio pasa de ser una persona romántica y valiente a un desgraciado maltratador animal, pero eso es justamente lo que me agrada de la película, no se expresa en términos de "bueno o malo" sino en el conflicto de un personaje que busca seguir hacia adelante, sin importar qué o quienes busquen detenerlo, lo que importa es si lo logrará más allá de la cuestión de si lo que hace es correcto o no; y muchas veces nosotros nos hemos visto envueltos en conflictos similares, donde tenemos que romper las reglas para poder adaptarlos y lograr nuestros objetivos.

Los personajes de Iñárritu no son perfectos, no son víctimas, no son "villanos" que busquen hacer daño a otros por el placer o por un acto egoísta, son personas con deseos, pasiones, miedos y luchas; que tienen que seguir adelante. En "Babel" somos testigos de la pacificación de una pareja deconstruida pero no de una manera fugaz o al contrario tediosa, son las condiciones extremas las que los llevan a la reconciliación. Por otro lado, la desgarradora historia que tiene lugar en Japón: Chieko, una adolescente sordomuda que solo quiere ser aceptada y querida en una ciudad tan llena de adolescentes que solo buscan diversión; esta fácilmente podría ser la trama de un drama adolescente que a la larga será olvidada y perderá popularidad, pero no es así, esta historia nos muestra que más allá de dramas adolescentes y conflictos juveniles la juventud también afronta sus problemas y sufrimientos. No se simplifica al típico "quiero ser querida y no encajo en ninguna parte" bajo el que se suele etiquetar tanto a los jóvenes como a sus historias.

La crudeza es también uno de los componentes del cine de Iñárritu y no es exclusivo de él, no es originario de él si quiera y no es necesario que lo sea para que nos impacte. No tiene miedo a mostrar las cosas tal como son ni romper estilos establecidos para crear grandes productos cinematográficos. Claro, también tiene la música melancólica y afligida acompañando sus imágenes, también tiene lágrimas y escenas de amor, también tiene romance y adolescentes; pero eso no es lo que hace un buen drama, no se ve reducido a eso, Iñárritu dota a sus historias de humanidad, sentimiento y desilusión, no es necesario mostrarnos protagonistas contentos al final de la película donde ya hayan entendido la vida y madurado emocionalmente; a veces los finales pueden presentarnos protagonistas tristes al borde del abismo (literal y metafóricamente) listos para madurar o en pleno conflicto que sabemos no será fácil de resolver, claro está ¿desde cuándo la vida fue fácil de resolver?


Y así como admiro el cine de este gran director y más específicamente su manejo de personajes, emociones y conflictos; quisiera algún día crear historias como él, historias que no caigan en clichés juveniles o dramas familiares del momento que pasan sin pena ni gloria por la cartelera. Alejandro G. Iñárritu es capaz de mostrarnos lo más profundo y hermoso en conflictos que podemos ver una y otra vez en el cine, pero con un toque de realidad que nos lleva a la más profunda empatía posible, y eso es lo que persigue justamente el cine: la capacidad de sentir junto con el protagonista, tarea que logramos gracias a este asombroso director.

lunes, 29 de febrero de 2016

Reseña: Kung Fu Panda 3 (SPOILERS)

Tengo la mala suerte de vivir en un país donde esta película que he esperado por años se ha estrenado tarde, mientras que en México ya la proyecta en sus salas desde hace semanas aquí en Perú aún se espera, por lo menos en provincias al estreno de "Kung Fu Panda 3".
Y la espera acabó para mí, tuve ya la oportunidad de ver la tercera parte de esta franquicia enfocada a contarnos el viaje de un panda llamado Po, de ser un cocinero en el restaurante de su padre; a ser el defensor del valle junto con otros cinco maestros del kung fu haciéndose llamar "Guerrero Dragón". Lo que enamoró a grandes y chicos en las anteriores entregas era lo muy disfrutable que se hacían los personajes y situaciones para grandes y chicos; los niños podían reír con el humor físico mientras que los mayores nos metiamos de lleno en una historia con grandes diálogos.
En esta película parece terminar el viaje de Po, esta vez enfrentándose a Kai, un búfalo cuyo objetivo es robar el "chi" de todos los maestros del kung fu. Esta vez el protagonista deberá volver a sus raíces viajando con su padre a una aldea panda donde deberá aprender el dominio de dicho "chi" mientras que sus compañeros buscarán la forma de enfrentarse al villano.
Ahora, lo más notorio al inicio de la cinta es el humor, eso no debería ser nada nuevo ya que vimos en anteriores entregas que esta saga maneja muy bien esta característica. Sin embargo, aquí podemos sentirla mucho más ligera, infantil y frecuente, lo cual como dije no es nada nuevo pero al menos, para los mayores llegará a ser tediosa muchas veces; a pesar de ello, habrá más de un momento que sacará una carcajada a toda la audiencia. La trama avanza rápidamente sin darnos descansos hasta cerca de la mitad de la película.

Un fallo muy notorio en esta ocasión es el villano: Kai, y es irónico ya que de hecho es él quien se ve más intimidante y poderoso que los anteriores antagonistas, con el "chi" de los más grandes maestros sus límites son casi nulos. Pero lo que falla con este personaje es tu trasfondo, su historia es contada velozmente y sin mucho hincapié; fue antiguo amigo de Oogway, a tal punto de pasar penumbras por salvarle la vida, llegan a la aldea panda donde ve el poder del chi y ya está: se vuelve malvado, sin ningún buen motivo, sin un desarrollo que haya mostrado que en realidad era amigo de Oogway porque en menos de un minuto es vencido. En anteriores entregas los villanos fueron más trabajados al darles una historia que los hacía fuertes: Tai-Lung era prácticamente el hijo de Shifu y eso fue lo más doloroso para él, porque su padre le dio la espalda y ese era el motivo que lo volvía un gran rival; el pavo Shen por su propia naturaleza era innovador y egocéntrico por sus inventos, que estos destruyan el kung fu era su mayor anhelo para demostrar que siempre fue el mejor. Kai por otro lado queda para el olvido al tener un plan tan básico y nula personalidad.

Muchos más elementos son introducidos a la historia y funcionan muy bien, la convivencia de Po con sus semejantes que estuvieron ausentes toda su vida, la cada vez mejor relación que tiene con su padre biológico (la forma en que se conocen es tan banal que ofende) la relación que también se forma entre su padre adoptivo y su verdadero padre. "Kung fu Panda 3" cuenta con alguno que otro momento emotivo bien trabajado y más de una enseñanza que es otra de las principales características con las cuales esta saga cuenta.
Lamentablemente debo decir que en términos generales la película me decepcionó un poco al no estar a la altura de sus antecesoras, donde el ritmo de la historia y el desarrollo de los personajes se siente más centrado y trabajado. En esta el mensaje llega porque tiene que llegar, mas no por un crecimiento maquinado que busque mostranos ello. Mi calificación final es: 6/10, la más floja de la trilogía.

domingo, 14 de febrero de 2016

Recomendación especial: Feliz Día de San Valentín

Muchas de las personas que me conocen consideran que soy "anti-romántico" y que temas como el amor y las relaciones de pareja no me agradan mucho, pero no es así, me gusta cuando una historia de amor se presenta de manera única y original; ustedes verían cualquier cosa en este mundo antes que verme yendo a ver una comedia romántica o volviendo a ver "Bajo la Misma Estrella" que al día de hoy sigue en mi lista de películas que volvería a ver ni aunque me paguen.
Sin embargo, hay otras producciones con temática romántica que han llegado a tocarme más de una fibra, unas con una trama distinta y que da giros de tuerca a la manera en cómo vemos las relaciones; y otras con historias tan básicas y vistas miles de veces no sólo en el medio cinematográfico, sino también en varias de las formas de entretención que tenemos hoy en día.
Hoy quiero recomendarles dos de estas películas románticas que en lo personal considero muy buenas opciones para ver con su pareja o solos este San Valentín y cualquier otro día en que tengan ganas de enamorarse. Si ya las han visto quisiera entonces que me acompañen a recordar las sensaciones que sentimos al ver estos largometrajes.

Eterno Resplandor de una Mente sin Recuerdos


La historia gira entorno a Joel y Clementine, una pareja compuesta por un chico tímido y retraído y una chica más extrovertida e impulsiva, son el complemento perfecto uno para el otro. Sin embargo todas las parejas tiene problemas y ellos no son la excepción; cuando su relación llega a un punto crítico Clementine decide hacer algo radical: eliminar a Joel de su memoria; mediante un nuevo tratamiento médico ella puede eliminar todos aquellos recuerdos relacionados con él y así eliminarlo de su vida, nunca lo conoció y nunca pasó nada. Ante tremenda traición Joel decide hacer lo mismo y a elimina de sus recuerdos de ella. Sin embargo, descubrirá muy pronto que no fue la mejor idea y la trama nos guiará junto con él por su mente en busca de una manera de mantener a su amada en sus recuerdos.
Esta producción de Michel Gondry nos lleva a entender algo muy importante en lo que respecta a las relaciones se refiere: el dolor es necesario, el recuerdo de algo doloroso es más importante aún. Muchas veces hemos pensado y visto como ante alguna relación fallida los novios han intentado "evadir" el problema olvidándose de el, haciendo como si nada hubiera pasado y decididos borrar de la vida a esa persona que en su tiempo fue especial para nosotros pero ¿vale la pena sacrificar tanto por tan poco? a la larga sí, es una solución temporal, pero con el tiempo nos damos cuenta que no podemos volver a ser quienes fuimos, uno no es el mismo al empezar un noviazgo y al terminarlo, pues en todo ese tiempo hemos aprendido y madurado de una manera u otra, y al borrar de la memoria los errores que hemos cometido lo seguro es que caeremos en el mismo error otra vez; al igual que nuestros protagonistas.
Los errores nos moldean y nos guían, esa creo yo es la lección que nos da esta película. Además de toda la buena historia ya contada "Eterno Resplandor de una Mente sin Recuerdos" también nos brinda la oportunidad de ver a Jim Carrey en un papel más serio de lo habitual y junto con su compañera Kate Winslet y el resto del elenco: Elijah Wood, Mark Ruffalo, Kirsten Dunst y demás, tenemos el paquete completo: un gran elenco. Un último punto que quisiera resaltar de esta cinta es el aspecto visual, es de lo mejor y no puede ser de otra manera teniendo a Gondry en la dirección, creador de videos musicales muy vistosos y poniendo su sello en todos sus trabajos.
Esta escena ni siquiera es de las mejores de la cinta, pero personalmente me encanta, en especial en el minuto 1:05, no parece tener nada de especial pero, un cambio de escenario como ese, prefiriendo un plano secuencia en vez de un corte es muy vistoso y pequeños detalles como ese, que nos confunden visualemente hacen que ame más la película.

Flipped


Flipped es una película no tan conocida como la anterior y que a diferencia de esta no presenta una historia muy original: la chica está ilusionada con el chico pero este no le hace caso, pasan los años y ahora es él quien se empieza a interesar en la chica. Pero lo que me atrae de ella es los personajes y sobretodo la narrativa que presenta.
Tenemos dos líneas argumentales, una que nos muestra la perspectiva del chico (Bryce) y su sofocamiento a manos de Julianna, la otra protagonista, que nos muestra en su perspectiva una vida mucho más dura de lo que Bryce y los demás jóvenes creen que tiene. Lo divertido de tener dos líneas narrativas es que siempre tenemos una visión más complementada que la anterior vez, me explico; la primera vez que vemos una escena la vemos desde el punto de vista del chico, por lo cual a la siguiente escena ocurre algo que no podemos entender con claridad, pero más adelante la cinta nos hace ver la primera escena, solo que desde ángulos de cámara y edición distinta, mostrándonos el punto de vista esta vez de la chica y así cobra sentido entonces lo que vimos más adelante.
Cuando se hace esto la atención del espectador no decae, porque siempre estamos viendo algo que no vimos la vez anterior, puede ser la misma escena pero no es la misma sensación. Además de esto la historia de Julianna es muy bien trabajada y los enlaces que se dan entre ambas tramas de sus respectivos protagonistas se desarrolla de buena manera, mediante personajes secundarios bien actuados, al igual que los protagonistas.
La película creo yo nos brinda la oportunidad de ver el amor como algo que evoluciona, el afecto a una persona no se puede dar si no está completo ni listo para una relación. Al día de hoy las bromas con respecto al "friendzone" y rechazo son eso: buenas bromas, pero no es en sí la perspectiva general de las cosas. Al igual que Bryce rechaza a Julianna muchas veces somos parte de ese rechazo, pero nos quejamos y entristecemos de no haber tenido una relación de la cual hubiésemos terminado quejándonos mucho peor. Hay un tiempo para querer y cada persona debe estar en ese tiempo al momento adecuado.

Y estas son las dos cintas que quería compartirles por el día del amor, tal vez muy conocidas o desconocidas para aquellos que les gusta el cine romántico, pero sea lo que sea, véanlas o vuélvanlas a ver, cualquier día es bueno para sentarse, ver una película y volver a enamorarse.